lunes, 11 de mayo de 2015


Nunca ví una orquídea,
nunca aprecié el mar
pero sin embargo sé
lo que es la tierra
y sé lo que debe ser la ola.
Nunca hablé con Dios
pero sé dónde encontrarlo 
sé dónde está.
Por instinto y por simpleza
no por experiencia.
Nunca me amaron
pero imagino cómo será,
mi alma añora lugares que nunca pisó
pero que de ellos leyó,
ama caricias que no tuvo
pero que sintió en alguna canción.
Nunca conocí la verdadera felicidad
pero a veces la veo de cerca
y clandestinamente...
me sonríe.


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