jueves, 16 de junio de 2016

Vengo a traer un poco de mi tristeza.

Vengo a traer
un poco de mi tristeza
a este mundo tan
superficial.
Agarrala o dejala
pero recuerda
que mi tristeza no es
como las demás

La mía es una tristeza sincera,
hermosa,
pura y natural.
Es la propia vida
que habla a través
de unos ojos que han visto
el llanto de los niños,
de las mujeres,
de toda la
humanidad.

Es la tristeza de las bocas
que nunca se tocaron.
De los cuerpos
solitarios.
De las palabras que
sobran...
... y de las que faltan.

Es la tristeza que hay
al borde de los lagos,
en la niebla,
en las sombras,
en mis manos.

Esa tristeza que te hace
querer más la vida
aún comprendiendo
el suicidio,
aún sintiendo el sabor
que tiene la muerte.
La tristeza de verse
caminando y resbalando
para luego volverse
a levantar.

La tristeza de los poetas,
de los pintores.
De aquellos
que agarran mejor
un lápiz o un pincel
que un arma.
Y asi gritan al mundo.
Con confusión. Con rabia.
Con amor
desenfrenado.

Vengo a traer
un poco de mi tristeza
a este mundo tan
perfecto.
Es el mayor regalo que
puedo ofrecerte hoy.

Agarrala o dejala,
pero no juegues
con ella.
Es débil
como yo.

1 comentario:

  1. ¡¡Hermoso Gabriela!! Agarro tu tristeza porque es más sincera que mil alegrías. ¡Gracias!

    ResponderEliminar

Correspondido a medias.

Año 2012. Gabriela era una jovencita bastante diferente a las demás. Cursaba el quinto año de la secundaria y a sus 16 años todavía no pens...